Capitulo 1
Sin Referencias
Capitulo 2
2 Como el lirio entre los espinos, así es mi amiga entre las doncellas.
3 Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar.
4 Me llevó a la casa del banquete, y su bandera sobre mí fue amor.
5 Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; porque estoy enferma de amor.
6 Su izquierda esté debajo de mi cabeza, y su derecha me abrace.
7 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera.
8 ¡La voz de mi amado! He aquí él viene saltando sobre los montes, brincando sobre los collados.
9 Mi amado es semejante al corzo, o al cervatillo. Helo aquí, está tras nuestra pared, mirando por las ventanas, atisbando por las celosías.
10 Mi amado habló, y me dijo: levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.
13 La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor; levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.
14 Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.
16 Mi amado es mío, y yo suya; el apacienta entre lirios.
17 Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de Beter.
Capitulo 3
1 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; lo busqué, y no lo hallé.
3 Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?
4 Apenas hube pasado de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma; lo así, y no lo dejé,
Hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me dio a luz.
5 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera.
11 Salid, oh doncellas de Sion, y ved al rey Salomón con la corona con que le coronó su madre en el día de su desposorio, y el día del gozo de su corazón.
Capitulo 4
Sin Referencias
Capitulo 5
1 Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; he recogido mi mirra y mis aromas; he comido mi panal y mi miel, mí vino y mi leche he bebido. Comed, amigos, bebed en abundancia oh amados.
Capitulo 6
8 Sesenta son las reinas y las concubinas, y las doncellas sin número.
Capitulo 7
1 ¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, obra de mano de excelente maestro.
2 Tu ombligo como una taza redonda que no le falta bebida. Tu vientre como montón de trigo cercado de lirios.
3 Tus dos pechos, como gemelos de gacela.
6 ¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso!
7 Tu estatura es semejante a la palmera, y tus pechos a los racimos.
8 Yo dije: Subiré a la palmera, asiré sus ramas. Deja que tus pechos sean como racimos de vid, y el olor de tu boca como de manzanas,
9 Y tu paladar como el buen vino, que se entra a mi amado suavemente, y hace hablar los labios de los viejos.
10 Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento.
11 Ven, oh amado mío, salgamos al campo, moremos en las aldeas.
12 Levantémonos de mañana a las viñas; veamos si brotan las vides, si están en cierne, si han florecido los granados; allí te daré mis amores.
13 Las mandrágoras han dado olor, y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.
Capitulo 8
5 Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado debajo de un manzano te desperté: allí tuvo tu madre dolores, allí tuvo dolores la que te dio a luz.
8 Tenemos una pequeña hermana, que no tiene pechos; ¿Qué haremos a nuestra hermana cuando de ella se hablare?

